Corría sin saber que dirección tomaba, le dolía todo el cuerpo pero su cabeza tenía una energía única, no se quizo detener amaba correr, sentir la brisa en su piel, autos a su alrededor y después solo árboles y aves que la seguían sin parar, eran sus fieles compañeros en esas largas mañanas que terminaban siendo tardes, la música que la inhundaba con su pasión, corriendo se enamoró, corriendo se lastimó y lastimó, corriendo aprendió y corriendo vivió.
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